Es la tarea fundamental en las Cáritas Parroquiales, colaborarás en el encuentro, la escucha y el acompañamiento a las personas en situación de pobreza, exclusión y vulnerabilidad.
Te contamos lo que significa para nosotros el voluntariado
y los distintos ámbitos en los que puedes colaborar.
Es la tarea fundamental en las Cáritas Parroquiales, colaborarás en el encuentro, la escucha y el acompañamiento a las personas en situación de pobreza, exclusión y vulnerabilidad.
La intervención especializada tiene como misión facilitar la acogida y el acompañamiento a personas y familias a través de la respuesta especializada según las diferentes necesidades. Podrás colaborar en centros y servicios como atención a personas sin hogar, cuidado de mayores, atención a personas que padecen una enfermedad mental etc.
Para trasladar a toda la comunidad nuestro compromiso y conseguir la implicación de toda la sociedad, se desarrollan actividades de sensibilización y animación comunitaria durante todo el año en colegios, parroquias y en otros espacios. Además se recogen y analizan datos desde el servicio de estudios para adaptar la labor de Cáritas a nuevas necesidades sociales. Podrás colaborar en la reflexión y puesta en marcha de estas acciones.
La base de toda organización pasa por contar con buenos servicios que dan soporte y apoyan a la intervención social. En Cáritas podrás colaborar también como voluntario en los departamentos de administración, personas, informática, formación, gestión de bases de datos, comunicación, servicio jurídico y mantenimiento.
Apoyarás la formación y capacitación a las personas más vulnerables de la sociedad para que logren acceder a un empleo digno y pasar a ser protagonistas de su futuro.
Tu esfuerzo se orientará a todas aquellas personas que no disponen de un derecho fundamental como es una vivienda digna, que carecen de recursos, de lazos comunitarios y familiares.
Podrás colaborar en el equipo de Cooperación Internacional, que coordina proyectos de cooperación al desarrollo, acciones y campañas de sensibilización así como campañas de captación de fondos para emergencias.
Implícate en nuestras acciones en favor de una economía que pone en el centro a la persona. Nuestras tiendas y puntos de venta de comercio justo son buen ejemplo de ello.
Formarás parte de nuestro programa de apoyo y seguimiento escolar o participar en diferentes actividades de ocio y tiempo libre destinadas a niños y jóvenes en situación de vulnerabilidad.
La intervención especializada tiene como misión facilitar la acogida y el acompañamiento a personas y familias a través de la respuesta especializada según las diferentes necesidades. Podrás colaborar en centros y servicios como atención a personas sin hogar, cuidado de mayores, atención a personas que padecen una enfermedad mental etc.
Para trasladar a toda la comunidad nuestro compromiso y conseguir la implicación de toda la sociedad, se desarrollan actividades de sensibilización y animación comunitaria durante todo el año en colegios, parroquias y en otros espacios. Además se recogen y analizan datos desde el servicio de estudios para adaptar la labor de Cáritas a nuevas necesidades sociales. Podrás colaborar en la reflexión y puesta en marcha de estas acciones.
La base de toda organización pasa por contar con buenos servicios que dan soporte y apoyan a la intervención social. En Cáritas podrás colaborar también como voluntario en los departamentos de administración, personas, informática, formación, gestión de bases de datos, comunicación, servicio jurídico y mantenimiento.
Podrás colaborar en el equipo de Cooperación Internacional, que coordina proyectos de cooperación al desarrollo, acciones y campañas de sensibilización así como campañas de captación de fondos para emergencias.
Implícate en nuestras acciones en favor de una economía que pone en el centro a la persona. Nuestras tiendas y puntos de venta de comercio justo son buen ejemplo de ello.
Soy Almudena Puertas, una joven psicóloga de Almería. Participo en el Programa de Voluntariado Internacional de Cáritas, por lo que he estado un año en la ciudad boliviana de El Paso, acompañando a la fundación Palliri, que atiende a niños y a sus familias. A nivel profesional, he aprendido en un año lo mismo que en cinco; a nivel personal, esta experiencia no tiene precio.
Un voluntariado comprometido que cree en el cambio social hacia una sociedad más justa.
Un voluntariado activo que aporta a la sociedad no sólo desde las tareas realizadas, sino también desde las actitudes expresadas.
Un voluntariado capaz de organizarse y participar desde respuestas colectivas frente al individualismo preponderante.
Un voluntariado coherente desde la acción realizada y que desde aquí crece como persona y como cristiano.
Un voluntariado que plasma, a través de su participación, unos valores como la solidaridad, la gratuidad, la igualdad…
Un voluntariado con disponibilidad para la acción y para la formación, superando la barrera de la buena voluntad y promoviendo una acción de calidad.
Un voluntariado en proceso, con motivaciones muy diferentes, que se va haciendo día a día por medio de la tarea, la formación y el acompañamiento.
Es un proceso educativo, dinámico y flexible, enmarcado en un trabajo de equipo y en comunidad, que garantice el adecuado cuidado y acompañamiento de cada persona.
Tiene como objetivo estudiar las necesidades y el perfil del voluntariado, con el fin de tener bien identificados los roles y tareas a desempeñar, las necesidades del trabajo a desarrollar y los requisitos para responder a las mismas. Esta fase es importante para integrar y convocar a las personas adecuadas en las diferentes tareas a llevar a cabo.
En este momento se produce una doble elección: por un lado, Cáritas tiene que garantizar que se incorpore la persona con el perfil de voluntariado adecuado para la tarea a desarrollar y, por otro, la persona voluntaria tiene que valorar si la tarea de Cáritas es acorde a sus motivaciones y expectativas. Una vez de acuerdo ambas partes, se debe cuidar y acompañar al voluntario en todo momento.
La formación: es deseable que siempre exista un Plan de Formación que permita el crecimiento integral de cada persona voluntaria.
El acompañamiento y seguimiento: acompañar significa estar con la otra persona, pero dejando la distancia que necesite para estar cómoda en su acción. El acompañamiento conlleva un seguimiento.
La participación y la toma de decisiones: constituyen un proceso de implicación y de compromiso por parte del voluntariado, de compartir y sentirse parte de Cáritas.
El reconocimiento: hay que hacer consciente al voluntario de que su labor está siendo útil y necesaria para Cáritas y para la sociedad en general.
El proceso de desvinculación: es la última etapa del itinerario del voluntariado, pero no por ello la menos importante, ya que en este momento, la persona voluntaria también tiene que sentirse acompañada. Hay que entender bien la finalización de la acción del voluntario (bien por decisión del mismo o de Cáritas), y recoger observaciones que puedan ayudar.
Tiene como objetivo estudiar las necesidades y el perfil del voluntariado, con el fin de tener bien identificados los roles y tareas a desempeñar, las necesidades del trabajo a desarrollar y los requisitos para responder a las mismas. Esta fase es importante para integrar y convocar a las personas adecuadas en las diferentes tareas a llevar a cabo.
En este momento se produce una doble elección: por un lado, Cáritas tiene que garantizar que se incorpore la persona con el perfil de voluntariado adecuado para la tarea a desarrollar y, por otro, la persona voluntaria tiene que valorar si la tarea de Cáritas es acorde a sus motivaciones y expectativas. Una vez de acuerdo ambas partes, se debe cuidar y acompañar al voluntario en todo momento.
La formación: es deseable que siempre exista un Plan de Formación que permita el crecimiento integral de cada persona voluntaria.
El acompañamiento y seguimiento: acompañar significa estar con la otra persona, pero dejando la distancia que necesite para estar cómoda en su acción. El acompañamiento conlleva un seguimiento.
La participación y la toma de decisiones: constituyen un proceso de implicación y de compromiso por parte del voluntariado, de compartir y sentirse parte de Cáritas.
El reconocimiento: hay que hacer consciente al voluntario de que su labor está siendo útil y necesaria para Cáritas y para la sociedad en general.
El proceso de desvinculación: es la última etapa del itinerario del voluntariado, pero no por ello la menos importante, ya que en este momento, la persona voluntaria también tiene que sentirse acompañada. Hay que entender bien la finalización de la acción del voluntario (bien por decisión del mismo o de Cáritas), y recoger observaciones que puedan ayudar.
Para Cáritas Madrid es fundamental la formación de nuestros voluntarios, ya que su ayuda es imprescindible.
Conoce las próximas formaciones y anímate a asistir.
Para Cáritas Aragón es fundamental la formación de nuestros voluntarios, ya que su ayuda es imprescindible.
Conoce las próximas formaciones y anímate a asistir.
Para cualquier duda que tengas, puedes contactarnos en el teléfono 976294730 o a través de tu Cáritas Diocesana más cercana
Puedes dirigirte a tu Cáritas más cercana y comentar con ellos tu interés por iniciar un voluntariado.
Te orientarán y te explicarán en qué programas puedes participar en función de las necesidades y de tus intereses y motivaciones.
Más arriba puedes ver un mapa para localizar tu Cáritas.
En el apartado ¿En qué ámbitos puedes colaborar? que verás más arriba se recogen las principales líneas de actuación y tareas que se realizan.
Cáritas se encarga de todo lo que puedas necesitar dependiendo del programa en el que colabores.
En general no se requiere una formación o capacitación previa.
Sí.
Consulta en tu Cáritas las posibilidades de voluntariado joven.
Si existe la posibilidad tendrás que tener el consentimiento o autorización de tus tutores legales.
Varía en función del programa y del equipo en el que te integres.
Tu Cáritas te propondrá un itinerario personalizado que se adapte, en la medida de lo posible, a tu realidad personal.
Sí, simplemente indícaselo a la persona que te acoja como voluntario.
Sí.
Valoramos y cuidamos tu compromiso como voluntario y te ofrecemos la formación necesaria no sólo para el desempeño de las tareas sino toda aquella que te ayude a entender la organización, a tu crecimiento personal, a ahondar en tu compromiso a través de la fe y a vivir activamente la misión de Cáritas.