Sin hogar, sin salud
La vulneración del derecho a una vivienda digna afecta a la salud mental de las personas.
El 7 de abril, Día Internacional de la Salud, en Cáritas queremos recordar que la vulneración del derecho a una vivienda digna provoca tal sufrimiento emocional, que las personas enferman.
Un hogar nos proporciona seguridad, cobijo, intimidad, tranquilidad, sentimiento de pertenencia, un lugar donde se forma y se expresa parte de nuestra identidad, y también forma parte de quiénes somos o queremos llegar a ser.
Encontrar un lugar adecuado donde poder vivir, en condiciones de habitabilidad dignas, que nos proporcione seguridad, y cuyo coste económico podamos afrontar, se ha vuelto hoy en día una misión difícil, convirtiéndose en uno de los principales estresores para aquellas personas cuyas condiciones y circunstancias vitales eran ya de por sí frágiles.
Visibilizar y denunciar
Desde Cáritas trabajamos cada día para visibilizar y denunciar la injusta realidad de acceso a la vivienda en la que vivimos, que afecta a cada vez más personas y que tiene su origen en un modelo de sociedad que cada vez expulsa a más personas.
«La falta de vivienda, que es un problema en sí mismo bastante grave, es digno de ser considerado como signo o síntesis de toda una serie de insuficiencias económicas, sociales, culturales o simplemente humanas; y, teniendo en cuenta la extensión del fenómeno, no debería ser difícil convencerse de cuán lejos estamos del auténtico desarrollo de los pueblos (…)”. Juan Pablo II en la Sollicitudo Rei Socialis.
Foto: Cáritas Diocesana de Santander